'Existe una manera de vivir a la que los Lakota llaman "Caminar en la Belleza." Se dice que uno Camina en la Belleza cuando tiene su Tierra (parte física) y su Cielo (parte espiritual) en Armonía.'

dijous, 31 de gener de 2013

Las Black Hills, no estan en venta:

LA NACION LAKOTA: En 1851 los Estados Unidos firmaron el primer tratado con las naciones Lakota (compuesta por las bandas Oglala, Brulé, Hunkpapa, Minneconjou, Sans Arc, Blackfoot, Two Kettles), 
Cheyenne, Arapaho, Crow y otras naciones indígenas de las llanuras centrales y del norte. 
De esta forma el Gobierno de los Estados Unidos reconocía soberana a la Nación Lakota y la reconocía propietaria de la tierra que en el tratado se contemplaba y que incluía casi todo lo que ahora conocemos como Dakota del Sur, Nebraska, buena parte de Dakota del Norte, Montana, Wyoming, Kansas y una pequeña porción de Colorado. De ésta forma, se reconocía oficialmente la soberanía de la Nación Lakota que, hoy en día, solo posee un 6% de este territorio.
No mucho más tarde y, como siempre, se descubre oro y plata en Virginia City, Montana. Ante este hecho se abre una ruta para la extracción motivada por la necesidad de dinero para financiar la guerra civil estadounidense (1861-1865). A principios de 1864 el Gobierno comienza la violación oficial del tratado al enviar tropas para construir una serie de fuertes para proteger el camino a cambio del territorio oeste de la Nación Lakota en lo que vino a llamarse la Ruta Bozeman. El pueblo lakota bajo la dirección política del líder oglala Nube Roja comienza a formar alianzas con cheyennes y arapahos y unen sus fuerzas militares en la lucha contra el avance blanco en el invierno de 1866-67. Durante los primeros meses de 1868 Estados Unidos sufre varias derrotas, y sus ejércitos se atrincheran en los fuertes, lo cual hace que pida un nuevo tratado. Esto condujo, durante el mismo año a la firma de un nuevo tratado, lo que supone que EE. UU. reconoce por segunda vez la soberanía territorial Lakota, estableciéndose esta vez la GRAN RESERVA SIOUX que ocupaba casi todo el territorio de lo que hoy conocemos como Dakota del Sur y grandes porciones de lo que hoy es Dakota del Norte, Nebraska, Wyoming y Montana. Además, el nuevo tratado obligaba a las tropas de EE.UU. a impedir que los no indígenas traspasaran las nuevas fronteras.


El sacerdote católico Jean de Sniet, se introdujo ilegalmente en territorio lakota y publicó en el periódico Sioux Falls Times de Dakota del Sur el descubrimiento de oro en las Black Hills. Esto hizo que el Gobierno armara las tropas de élite del 7º de Caballería del Coronel George Amstrong Custer y las enviara directamente al corazón de las Black Hills en misión exploradora, violando así los, tratados de 1851 y 1868. En 1874 Custer informa que él también ha encontrado oro en las Paha Sapa lo cual tuvo gran repercusión en los periódicos del este forzando de nuevo al Gobierno a enviar otra fuerza militar a las Black Hills (la expedición Jenny) durante el verano de 1875. La existencia de oro se confirmó para satisfacción de Washington que rápidamente envió una comisión negociadora para intentar comprar las Black Hills a los líderes lakotas. Cuando los lakotas rehusaron vender, como era su derecho, Washington respondió transfiriendo las relaciones con ellos a la Oficina de Asuntos Indios. Todos los lakotas. fueron llamados a congregarse en las agencias designadas. Pero a final de enero de 1876 el pueblo lakota decidió vivir en cualquier sitio dentro de la Gran Reserva Sioux. Así, fueron acusados de romper la paz y fueron considerados hostiles.
La mayoría de los lakotas nunca aceptaron el modo engañoso en que se produjo su colonización. Así que, en 1923 presentaron el primer recurso a la Corte, buscando la devolución de las tierras robadas y no la compensación monetaria que el Gobierno de EE.UU. había previsto para este caso. No sabiendo que hacer ante este inesperado giro que tomaban los acontecimientos, la Corte tuvo retenido el sumario durante 19 años. Finalmente, en 1942 quedó perfectamente claro que los lakotas no aceptarían el dinero en lugar de la tierra y la Corte se deshizo del problema diciendo que era un asunto moral y un asunto constitucional. En 1943, La Corte Suprema de EE.UU. rehusó igualmente revisar la reclamación a la decisión de la Corte. El litigio llegó a un punto muerto. Pero el 23 de agosto de 1946 la ley de la comisión de reclamaciones indias fue aprobada por el Congreso ansioso por lavarse la cara ante el trato otorgado a los indígenas por los gobiernos anteriores. Esta intención fue originada por la necesidad que los EE.UU. tenían de lavar su imagen frente a la inminente intención de juzgar a criminales de guerra nazis y japoneses. Los medios de comunicación forzaron a incluir entre las causas a juzgar el genocidio, los desplazamientos forzosos de población, la esclavitud y la perdida de tierras. En 1950 los lakotas vuelven a la carga y después de varios rechazos y una apelación en 1958, la Comisión de Reclamaciones Indias fue instada por la Corte de Reclamaciones a reabrir el caso. La Comisión fue forzada a estudiar el caso y después de un largo silencio, anunció que: habiéndolo estudiado, el mismo, quedaba reducido a tres elementos:
  • Qué tierras fueron adquiridas por los EE.UU. en las Black Hills hasta 1877.
  • Qué retribución había sido otorgada por EE.UU. en el cambio de tierras.
  • Si no hubo retribución: ¿se hizo algún tipo de pago?
Fue esto, probablemente (las limitadas concesiones obtenidas por los lakotas de las Cortes de EE.UU. durante los años 70), lo que hizo emerger al AMERICAN INDIAN MOVEMENT (AIM), y lo que incrementa fuertemente el apoyo desde las reservas de Pine Ridge y de Rosebud en los primeros años de los 70. La involucración del AIM, llamado por los tradicionalistas de Pine Ridge para ayudar contra la venta ilegal de una octava parte de la reserva (la zona denominada Sheep Mountain Cunnery Ranch) por parte del Gobierno Tribal, corrupto encabezado por Richard Wilson, al Servicio Forestal de EE.UU. acabó con una larga etapa de inhibición y absentismo en Tierra Indígena, que duraba desde 1890.La increíble virulencia con que respondió el Gobierno Federal a la «criminal arrogancia del AIM» condujo directamente al dramático asedio del caserío de Wounded Knee en 1973, lo que atrajo por primera vez la atención mundial sobre el asunto de la tierra de las Black Hills Como resultado del escrutinio de este tema comenzó a incrementarse el entendimiento de los vastos intereses que alberga la política federal sobre la región de las Black Hills. Esto incrementó el apoyo de no indios a las posiciones lakotas.
Acostumbrado a tener el control judicial sobre las cuestiones de las reclamaciones indias de tierras, el Gobierno se empeñó en una guerra de contrainsurgencia contra el AIM y sus simpatizantes tradicionalistas en Pine Ridge durante los años 1973 a 1976. Ya fue tarde para contener la presión externa sobre el sistema judicial americano. En 1974, los ancianos lakotas hicieron un Consejo en la reserva de Sandunga Rock y encomendaron al líder oglala del AIM Russell Means que creara el brazo diplomático del AIM, el International Indian Treaty Council (ITTC), que mantiene su presencia como organismo consultivo en la ONU no solo para el Pueblo Lakota sino también para todos los Pueblos Indígenas del Hemisferio Occidental. El hito lo logró, sobre la base del trabajo del primer director, el cherokee Jimmie Durham, cuando en 1977 delegaciones de 98 naciones indígenas hicieron sus presentaciones ante la comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza. En 1981 se constituye el Grupo de Trabajo Sobre Poblaciones Indígenas, entidad dedicada a la formalización de leyes internacionales concernientes a los derechos y estatus de las Naciones Indígenas. A finales de 1980 el grupo de trabajo había completado un estudio global de las condiciones bajo las cuales 105 pueblos indígenas eran forzados a vivir. Objetivamente, esto vino a formular la Declaración Universal de los Derechos Indígenas. El resultado de esta declaración fue la proclamación por parte de EE.UU. que «...los asuntos indios son un asunto meramente interno». Expuesto a la observación internacional, el Gobierno Federal quedó en apuros por las propias decisiones de sus tribunales de justicia.
Cuando los lakotas rehusaron aceptar el dinero ofrecido ante su reclamación de tierras en 1979-80, el AIM reforzó su posición popular bajo el eslogan «BLACK HILLS ARE NOT FOR SALE» (LAS BLACK HILLS NO ESTÁN EN VENTA). Esta situación fue acompañada de acciones directas extra legales cuando Russell Means inició en 1981 la ocupación de 880 acres cerca de Rápida City, en las Black Hills. Esto fue llamado el Primer Camino en la Reocupación Física de Paha Sapa. Esta ocupación volvió a llamar de nuevo la atención internacional sobre la reclamación lakota y precipitó la posibilidad de otra acción armada de las fuerzas federales a través de la declaración del juez federal de distrito quien instruyó ordenes para unir fuerzas del FBI y del Servicio de Marshalls de EE.UU. para tomar al asalto las posiciones de los ocupantes que estaban en lo que se llamaba Campo Trueno Amarillo. En 1986 el juez de distrito de EE.UU., Robert O'Brien decidió a favor del AIM el derecho del Pueblo Lakota sobre el lugar de Trueno Amarillo. Esto creó un precedente para otras reclamaciones de tierras en EE.UU.. O'Brien fue severamente reprimido por la Corte Suprema y, fue destituido por la Sala Octava. Los esfuerzos legales y extra legales de los lakota y del AIM finalmente han creado un contexto a través del cual se puede lograr una solución. 

La larga lucha de los lakotas por recuperar su tierra y su integridad como nación sigue avanzando.
El precedente legal sentado por los lakotas da pie a múltiples reclamaciones de tierra, siendo ya hora de que EE.UU. comience a reconocer y a reparar los daños ocasionados en la larga y fea historia de la colonización y genocidio de los indígenas norteamericanos.
Si los tribunales no reconocen esto, querrá decir que EE.UU. sigue con su política de destrucción de las sociedades indígenas y que este hecho lo consideran simplemente un costo accidental a su filosofía de «hacer negocios». Si esto sucede, los lakotas no tendrán una opción real de continuar su lucha para sobrevivir y será una indicación de que el futuro puede ser peor que el pasado.