'Existe una manera de vivir a la que los Lakota llaman "Caminar en la Belleza." Se dice que uno Camina en la Belleza cuando tiene su Tierra (parte física) y su Cielo (parte espiritual) en Armonía.'

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Los Powwow:

Primeros pasos en la cultura indígena:
Una forma estupenda de tomar contacto con la cultura de los Nativo Americana, es asistir a un Powwow o reunión de tribus. El powwow es un encuentro social y festivo-ceremonial entre varias tribus que viven en distintos lugares. La mayoría de estas reuniones indígenas están abiertas al público e incluyen concursos, competiciones de música, bailes ceremoniales, venta de productos típicos y noches en torno al fuego. Habitualmente los nativos americanos asistentes van ataviados con sus trajes tradicionales.
Para asistir a un Powwow suele ser necesario pagar una pequeña cuota para el matenimiento de la comunidad. Esto da acceso a participar en los rituales, bailes, comidas y mercadillos.
Si se tiene en mente hacer un circuito por Estados Unidos y entrar en alguna reserva india, lo mejor es consultar previamente el calendario de Powwows, de la zona a la que se va.
El Powwow más grande de Estados Unidos es la Reunión de Naciones que se lleva a cabo en el mes de abril en Albuquerque (Nuevo México). Este evento atrae a más de 2.000 bailarines nativos, cientos de músicos, decenas de miles de espectadores indígenas y varios miles de huéspedes no-indígenas.

Una reserva india no es un parque tematico:
Habitualmente, los visitantes y turistas creen que una reserva india es una especie de parque temático, llegando a entrar en las casas familiares sin avisar y teniendo un comportamiento poco decoroso. Los Nativos Americanos son recelosos de su intimidad (como lo sería cualquiera), por lo que, para conocer cómo viven, se han desarrollado programas de actividades. Estas son algunas pautas para una buena convivencia temporal con nuestros anfitriones los Nativos Americanos:

  • Los Nativos Americanos son gente acogedora, pacífica y bien humorada aunque en ocasiones pueden resultar algo toscos en sus formas: hay que entender que, en su mayoría, son gente que ha vivido en un entorno muy natural.
  • Resulta triste tener que mencionarlo pero la mayoría de la gente que viaja a una reserva india se preocupa de la seguridad, cuando son las áreas donde la tasa de delincuencia es más baja.
  • A la hora de viajar en familia, se debe tener en cuenta que los más pequeños pueden no llegar a entender el sentido que tiene una noche de reflexión junto al fuego, una peregrinación por las montañas sagradas o la magia de un ritual de los líderes de la tribu.
  • Las reservas de la zona de los Grandes Lagos o de la región de Yelowstone proporcionan una ubicación natural estupenda. Sin embargo, hay que tener muy en cuenta la estación en la que vamos porque la cuestión climática puede condicionar la experiencia en la reserva.
  • Habitualmente los Nativos Americanos suelen ser algo reacios a dejarse fotografiar. Es muy importante pedir permiso antes de hacerles una foto.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La realidad sobre las reservas Nativo Americanas.

Pine Ridge Bandera

Un poco de historia y simbolismo:
Esta bandera roja tiene un círculo de nueve tipis que representan los nueve distritos de la reserva. Representan a: Porcupine, Wakpamni, raíz de Medicina de la cala de paso, Nido de Águila, arcilla blanca, LaCreek, Wounded Knee y los Distritos de Pine Ridge.

Los ancestros indígenas de EU Reserva Indígena Pine Ridge, Dakota del Sur.
El gobierno estadunidense utilizó balas para conquistar y despojar de tierra a los indios Lakota, con dólares y políticas sociales, para robarles su cultura y su independencia.
Los efectos de más de un siglo de represión contra los pueblos indígenas de Estados Unidos son visibles; familias pobres en casas baratas subsidiadas por el gobierno, jóvenes que no recuerdan la historia de su pueblo y caen en la trampa de la droga y el alcohol igual que sus padres; hombres y mujeres tratando de sobrevivir sin empleo, tierras propias rentadas a rancheros blancos con perdidas para el uso de sus habitantes. Y más abajo, los efectos de la campaña para reprimir intentos que rechazan el sistema político establecido en estas reservas, en la búsqueda de alternativas a la cadena perpetua de la dependencia económica y el control político definido desde afuera como "democrático"

Esto es un cuento poco simple. Legalmente esta reserva Indígena de Pine Ridge es un Estado soberano independiente dentro del territorio estadunidense, con un gobierno indígena democráticamente electo cada dos años y al que se le otorgan casi 70 millones de dólares en pagos federales directos e indirectos para apoyar a una población de entre 20 y 30 mil habitantes.
Nos resulta sorprendente que esta condición política ambigua genere cierta confusión. "Somos una nación soberana", afirma un hombre Lakota al responder a preguntas sobre la estructura política. Técnicamente esto es cierto. El Tratado del Fuerte Laramie de 1868, como parece saber todo habitante de esta, la segunda reserva indígena más grande del país, estableció un territorio "soberano" indígena para el pueblo Lakota que cubría gran parte de cinco estados. El tratado declara que "a  ninguna persona blanca le será permitido establecerse u ocupar cualquier porción del territorio, o transitar por él, sin consentimiento de los indios".

"Nunca hemos acordado alguna modificación a ese tratado", comenta otro Lakota. De hecho, cualquier reforma es difícil: el tratado señala explícitamente que no podrá ser modificado sin el acuerdo de 75 por ciento de los hombres adultos de las siete bandas, o tribus, que conforman el pueblo Lakota. Desde que fue promulgado en 1868, nadie ha intentado modificarlo.


Pero los blancos no esperaron permiso de los Lakota. Menos de dos años después de que el Tratado del Fuerte Laramie fue ratificado por el Congreso de Estados Unidos y firmado por el presidente, el tratado ya había sido modificado unilateralmente desde Washington. Los blancos descubrieron oro en las Colinas Negras (Black Hills), el centro espiritual y geográfico de la nueva reserva, y en los siguientes 20 años el gobierno federal se apoderó de más de 90 por ciento del territorio que se había concedido a los Lakota. Para 1889 el tamaño de la reserva había sido reducido a menos de 3 mil acres en una esquina de Dakota del Sur.

Las reservas ocupan alrededor del 4% del territorio estadounidense y albergan más de quinientas tribus agrupadas en agencias, a su vez cada agencia cuenta con un jefe indio. Las reservas reciben servicios proporcionados por el estado como educación básica, ayuda social, ley y orden, pero según los jefes indios, éstos servicios son más deficientes que en el resto del país.
Las reservan cuentan con algunas leyes especiales, ilegales incluso en otros estados del país,  que poco ayudan al desarrollo de las mismas. Así, la Ley para la Reglamentación del Juego en las Tierras Indígenas de 1988 permite a los indígenas abrir casinos y salas de juego en sus territorios.  A su vez, esta ley, exime de impuestos a toda ganancia que se genere en la propia reserva, por lo que estos territorios se han convertido en un perfecto lugar para el disfrute de los juegos de azar  llegando incluso a multiplicar por cuatro  los ingresos anuales que Las Vegas aportan al país.
Por esta causa, un gran número de indios de las reservas presenta fuertes adicciones al juego. Además, el país concedió a estos territorios el privilegio de la compra-venta de alcohol y tabaco exentos de impuestos lo que provoca en la mayoría de las ocasiones conductas agresivas y mayor índice de suicidio. Casi el 12 % de la población indígena norteamericana muere por estas causas.
La idea original de “preservación cultural” que pretendía Estados Unidos al crear estas reservas, no ha sido del todo acertada. Muchas de ellas tienden hoy en día a ser parques temáticos donde los turistas pagan para que los nativos representen sus ancestrales modos de vida. Ofrecen además al visitante hoteles lujosos, polideportivos, actividades para todas las edades, exhibiciones…

Hoy en día, los descendientes de aquellos primeros indios, siguen luchando por los derechos de sus antecesores. Algunas otras asociaciones así como el “Fondo de Distribución especial de Indian Gaming” pretenden conseguir que los casinos paguen sus impuestos correspondientes para mitigar los problemas de ludopatía, programas de desintoxicación de drogas y alcohol… Por otro lado en California, donde viven más de cien tribus indígenas diferentes, algunos programas tratan de recuperar las tradiciones y rituales de sus antepasados y mantener vivos los valores fundamentales de aquellos primeros pobladores americanos.


Este enlace os mostrará las condiciones actuales de Pine Ridge, tambien podeis contribuir en alguna donación para comida, o para el proyecto de instalación de calefacción en la reserva. Gracias!

www.heartsofthesacredspirit.org

lunes, 29 de agosto de 2011

Serás como la Madre Tierra.

Ahora soy una anciana. Los búfalos y los ciervos de cola negra han desaparecido; y los usos y costumbres de los indios casi han desaparecido también. A veces, me resulta difícil creer que viví aquellos tiempos.
Mi hijito se educó en la escuela de los blancos. Sabe leer libros, posee ganado y tiene una granja. Es un jefe entre los hidatsas y ayuda a nuestro pueblo a que aprenda a seguir la senda de los blancos.
Es bueno conmigo. Ya no vivimos en una choza de tierra, sino en una casa con chimeneas; y la esposa de mi hijo guisa en una cocina.
En cuanto a mí, no puedo olvidar nuestras antiguas costumbres.
Muchas veces, en verano, me levanto al rayar el día y voy sigilosa a los maizales; y mientras sacho el maíz, le canto, como hacíamos cuando yo era joven: A nadie le interesan ya nuestras canciones del maíz.
A veces, me siento al atardecer a contemplar el gran Missouri. El sol se pone y la oscuridad se apodera del agua. Y entonces me parece ver entre las sombras nuestra aldea india, el humo alzándose rizado de las chozas de tierra, y oigo en el rumor del río los gritos de los guerreros, las risas de los niños y de los ancianos. es solo el sueño de una anciana. Luego veo otra vez las sombras y oígo el rumor del río; nada más. Y se me llenan los ojos de lágrimas. Nuestra vida india, lo sé, ha desaparecido para siempre.

Wahini; (Hidatsa)

jueves, 14 de julio de 2011

Canción del telar Celeste y Oración Lakota

Oh! Madre tierra, Oh! Padre cielo.
Somos vuestros hijos, y con la espalda cansada os traemos regalos que amáis. Luego tejemos para nosotros un vestido de esplendor que la urdimbre, sea la luz blanca de la mañana, que la trama sea la luz roja de la tarde, que los flecos sean la lluvia que cae, que la orla sea el arco iris que se levanta.
Por esto tejemos para nosotros un vestido de esplendor, para que podamos caminar convenientemente por donde cantan los pájaros, para que podamos caminar convenientemente por donde la hierba es verde, Oh Madre tierra, Oh Padre cielo.



Wakan Tanka, Gran Misterio,
enséñame a confiar
en mi corazón,
en mi mente,
en mi intuición,
en mi sabiduría interna,
en los sentidos de mi cuerpo,
en las bendiciones de mi espíritu.
Enséñame a confiar en estas cosas,
para que pueda entrar en mi Espacio Sagrado
y amar más allá de mi miedo,
y así Caminar en Equilibrio
con el paso de cada glorioso Sol.




miércoles, 13 de julio de 2011

Cuentos y leyendas Sioux:

Cuenta una vieja leyenda Sioux, que un día Toro Bravo, el más valiente y honorable de los guerreros, y Nube azul, la bellísima hija del jefe de la tribu, llegaron a la tienda del anciano sabio de la aldea a pedir consejo.
Nos amamos –empezó el joven- y nos vamos a casar –prosiguió ella- Y tenemos tanto miedo de perdernos, que venimos a rogarle que nos haga un conjuro o un hechizo, o nos entregue un talismán para que nos proteja y garantice que estemos juntos hasta la muerte. ¿Hay algo que pueda hacer por nosotros?”
El anciano se emocionó mucho al verlos tan jóvenes, tan enamorados y esperando su consejo con tanto anhelo.
Habría algo – dijo- pero no sé si sea un reto muy difícil, pues implica gran sacrificio.
Haremos lo que sea – respondieron al unísono los enamorados-
Nube Azul –dijo el anciano- ¿ves ese monte al norte de la aldea? Tendrás que escalarlo sola, y, sin más armas que tus manos y una red, atrapar al halcón más bello y vigoroso que jamás se haya visto. Si logras atraparlo, deberás traerlo vivo al tercer día después de la luna llena. Esa es tu misión.
Y tú, Toro Bravo, -continuó el sabio- tendrás que escalar la montaña del trueno y cuando alcances la cima, deberás capturar, sin hacerle daño, a la más valiente de las águilas, usando sólo tus manos y una red, para traerla el mismo día del regreso de Nube Azul.
Ahora, partan, ordenó el anciano.
Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego emprendieron su camino, ella al norte, y él hacia el sur de la aldea, para cumplir con las misiones encomendadas.
El día señalado, los amantes regresaron a la tienda del anciano, cargando cada uno el ave que le había sido pedida. Eran, en verdad, unos hermosos ejemplares.
¿Qué debemos hacer ahora?  preguntó Toro Bravo, ¿Debemos matarlas y beber su honorable sangre?
No, respondió el anciano.
¿Debemos cocinarlas y comer su carne preciosa? preguntó ella.
No repitió el sabio, Ahora deben atarlas entre sí por sus patas, con estas tiras de cuero, y luego dejarlas para que vuelen libres.

La joven pareja hizo lo que se les había ordenado y soltaron las aves. El águila y el halcón intentaron levantar el vuelo varias veces pero lo único que conseguían era terminar cada vez, revolcadas en el suelo.
Después de muchos intentos, irritadas y frustradas por su incapacidad para volar, empezaron atacarse con sus picos, haciéndose mucho daño. Este es el conjuro que pidieron, dijo el anciano, nunca olviden lo que acaban de ver. Ustedes son como el águila y el halcón. Si se atan el uno al otro, así sea por su inmenso amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que terminarán lastimándose inevitablemente.
Si quieren que su amor perdure, vuelen juntos, pero jamás atados.

Cuento de los Nativos Americanos:

Los abuelos transmiten en cuentos la realidad a sus nietos, como en todas las culturas:  
Un anciano de una tribu estaba teniendo una charla acerca de la vida con sus nietos.
Les dijo: Una gran pelea está ocurriendo en mi interior y es entre dos lobos. Uno de los lobos representa la maldad, el temor, la ira, la envidia, el dolor, el rencor, la avaricia, la arrogancia, la culpa, el resentimiento, la inferioridad, la mentira, el orgullo, la competencia, la superioridad y la egolatría. El otro la bondad, la alegría, la paz, el amor, la esperanza, la serenidad, la humildad, la dulzura, la generosidad, la benevolencia, la amistad, la empatía, la verdad, la compasión y la fe.
Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes, y dentro de todos los seres de la tierra.
Lo pensaron por un minuto y uno de los niños le preguntó a su abuelo:
Abuelo, dime… ¿Cuál de los lobos ganará?".
Y el anciano Sioux respondió simplemente... EL QUE TÚ ALIMENTES !!!

Cuentos del Tipi:

Un paseo por los bosques:
Era un hermoso dia de principios de otoño y, como era sábado, los niños Dorothy, Bobby y Jacob no tenian que ir a la escuela y podían jugar a su antojo.
Vamos a buscar a pequeño Búho a su tipi para que nos lleve a dar un paseo por el bosque, dijo Bobby, que como era un chico siempre queria ir al bosque.
Pero a las chicas les inquietaba, especialmente si pequeño búho iba con ellos.
Pequeño Búho era el anciano jefe indio que vivía en un tipi a las orillas de la laguna del castor. Había vivido allí durante años y años: al parecer nadie sabia desde cuando. Era el último miembro de su tribu y hacia tiempo que habia llegado a la ribera de la laguna del castor y había instalado allí su tipi.
Con el tiempo construyeron cerca una ciudad y las casa estaban cada vez más cerca del tipi de pequeño Búho. Pero el se quedó. Tal vez estaba cansado de transladarse continuamente ante el avance de los hombres blancos.
A pequeño búho le gustaban los niños y muchos niños de la vecindad visitaban su tipi y escuchaban las extrañas historias de los tiempos antiguos y de los animales y los pájaros.
Pequeño Búho estaba siempre dispuesto a contarles historias. Le encantaba enseñar las costumbres de las cosas salvajes. ¡ y cuánto les gustaba a los niños!
Asi que cuando Bobby sugirió la visita al tipi los demás estuvieron de acuerdo inmediatamente.
Junto a la puerta del tipi, bajo el gran arce, pequeño Búho, el anciano jefe indio, estaba sentado raspando un trozo de fresno duro con un pedazo de vidrio. Estaba haciendo un arco.
Despacio y con cuidado, sacaba virutas tan finas que se podia ver a traves de ellas, el anciano trabajará despacio y con cuidado durante mucho tiempo, un poco cada dia, mientras la madera se cura y se seca al aire, hasta moldear una herramienta perfecta, hasta que quede lisa para envolverla con tendones y ajustarle una cuerda de tendón, y entonces en manos de un buen arquero, lanzará una flecha que atraviese limpiamente a un ciervo.
Cuando Bobby, Dorothy y Jacob llegaron a la casa del anciano jefe, se quedaron observando al pequeño Búho hasta que terminó su tarea del dia y se dispuso a contarles una historia.
Se levantó y entró en el tipi, donde guardó el nuevo arco, y regresó a la puerta.
¡Hoh!! pequeños mantos, de modo que habéis venido a que pequeño Búho abandone su trabajo...
Está bien, hoy daremos un paseo por el bosque y veremos que ha ocurrido desde la última vez. En el bosque siemre está pasando algo, y podremos verlo y escucharlo si andamos con cuidado y mantenemos los ojos abiertos.
Si hacemos ruido no veremos nada, pues los pájaros y los animales temen a los hombres y si se dan cuenta de que nos acercamos o ven movimientos rápidos, saldrán volando o corriendo.
Se fueron paseando sendero arriba y cuando dieron la vuelta a un recodo oyeron algo parecido a un tambor tenor golpeando tan rápido que producía un sonido continuo.
¿Escuchais ese ruido? ¿podeis explicarme que és y que lo produce?
Ninguno podia adivinar de que se trataba ni decir de donde procedia, pues parecia venir de todas partes. Pequeño Búho sonrió mientras decía: Es Zint-ka  Pah-sa, el pajaro carpintero de cabeza roja, y está tamborileando en una rama muerta, en algún lugar por encima de nuestras cabezas. Está construyendo una nueva casa para él y su familia, ya que rara vez usan la misma dos veces.
¡Oh, mirad! allí hay una ardilla listada, dijo Bobby, señalando. ¿Donde ha estado tanto tiempo? Este año no la hemos visto. El año pasado estaba siempre por aqui, pero este año ni se ha acercado, me pregunto donde habrá estado tanto tiempo.Es una ardilla listada verdad pequeño Búho? preguntó Bobby.
Sí dijo el anciano jefe es Tash-na-heca, la rayada, a quien el pueblo blanco llama Chipmunk, aunque desconozco el motivo por el que le pusieron ese nombre.
En invierno duerme en un rio cómodo y caliente en el agujero de un árbol o en algún lugar similar al abrigo del frio. Entonces no tiene de qué preocuparse hasta la primavera. La naturaleza les provee para que coman y engorden durante el otoño y luego se van a dormir y despiertan en primavera. Durante el invierno duermen y viven de su propia grasa.
Enseguida se fueron corriendo hacia el lugar donde los pájaros estaban chillando y gritando a voz en cuello. Ahora caminems despacio, con la mayor calma posible, y podremos acercarnos a ver que sucede. Avanzaron cautelosamente hasta que vieron a los pájaros pululando por un lugar entre las ramas de un viejo olmo que crecia junto al arroyo. Ah!, no me sorprende que los pájaros hagan ruido, dijo pequeño Búho, su peor enemigo se está comiendo sus huevos o sus crias. Voy a matarlo.
Quedaos aquí mientras me acerco sigilosamente donde pueda ver y dispararle una flecha.
Dio la vuelta mirando hacia arriba, hasta alcanzar la parte del árbol que estaba más lejos que los niños. Entonces ajustó una flecha en el arco, tiró de ella hacia atrás y disparó. Un segundo después algo cayó en el suelo.
¿Qué es eso pequeño Búho? preguntó Jacob.
Es Wamdushka Sa-pa, la gran serpiente negra, que vive robando en los nidos de los pájaros y comiendose los huevos y crías que encuentra. La he matado porque todos queremos pájaros en los bosques. Vamos volvemos al Tipi, ya habeis caminado bastante por hoy. En mi tipi podreis descansar y a lo mejor os cuento otra historia.